Un mundo con nuevas reglas viene después del coronavirus

Un reporte de la corresponsal de La Vanguardia en Washington habla sobre los retos que tiene la humanidad para tratar de volver a la normalidad.

La cuarentena social y económicamente resulta complicado sostenerla sin embargo es la única forma que se ha conseguido para ralentizar la expansión del coronavirus en el planeta.

Sin embargo cada sociedad a su modo está buscando la forma de conseguir alternativas para tratar de mirar hacia el futuro.

Compartimos con ustedes el análisis de Beatriz Navarro.

Coronavirus obliga a venezolanos a regresar a casa

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La paso entre Venezuela y Colombia vuelve a ser un escenario que muestra un aumento del tránsito de personas en una frontera que ha sido una de las más calientes del continente.

Si en los últimos tiempos el flujo que se observaba era el paso de las personas huyendo de la crisis económica, política y social de Venezuela hacia suelo neogranadino, ahora lo que se percibe es el regreso.

Es el COVID-19 que obliga a los venezolanos a regresar porque las condiciones de vida que había logrado en países vecinos se fueron perdiendo y ven en el regreso una forma de protegerse en casa.

las agencias de noticias comienza a poblar sus hilos de cables con notas con fotos de migrantes de regresando y Maduro llena su discurso con este tema, como una forma de sacar provecho de la situación.

¿Qué los obliga a regresar? La emergencia sanitaria y económica que desató la pandemia del nuevo coronavirus a la que no escapa ninguna de las economías de la región.

Según refieren los organismos de migración colombianos el sábado salieron 600 personas por el paso del puente internacional Simón Bolívar entre Cúcuta y San Antonio del Táchira. Por otro lado otras 160 emprendieron el regreso desde Bogotá este domingo, según Migración Colombia.

Asimismo se habla de un grupo conformado por 167 mujeres y 35 niños que viajó a Cúcuta desde la vecina ciudad de Bucaramanga con la ayuda de autoridades.

Para facilitar la movilidad activó un corredor humanitario para que los venezolanos pudieran regresar a Venezuela ante el cierre de fronteras y el confinamiento general decretado por el Gobierno de Iván Duque para detener la expansión de la COVID-19.

El domingo 5 de abril los agentes de migración estuvieron verificando que los extranjeros que partieron de Bogotá «estén regresando de manera voluntaria».

Desde Miraflores Maduro arma su discurso y se monta sobre esta ola y señala que «los esperamos con los brazos abiertos. Ustedes son venezolanos. No importa que hayan hablado mal de nosotrsos aquí los esperamos en su casa».

Indicó que todos los que regresen deben ser chequeados con rigurosidad para que el coronavirus no penetre por nuestra frontera. «Quienes den positivos tendrán que ser atendidos allí mismo. Los sospechosos serán observados y luego, los llevaremos a su casa. Así lo ordeno, Padrino ocúpate que eso se cumpla».

Según cifras de migración Colombia ese país ha recibido por lo menos a 1,8 millones de venezolanos que salieron buscando un mejor futuro debido a la falta de oportunidades económicas y la falta de servicios, además de la tensión política.

Alrededor del mundo son 4,9 millones de migrantes venezolanos, que según la ONU necesitan ayuda internacional ante el devastador efecto económico de la pandemia.

Los venezolanos se regresan porque no hay espacio económico para sostenerse en la economía del día a día. En Colombia oficialmente hasta el domingo 5 de abril se presentaban 1.400 contagios y 35 muertes por la COVID-19 desde el 6 de marzo.

Las cifras oficiales de Venezuela son sustancialmente menores, aunque la oposición venezolana pone en duda la transparencia de las cifras, sin embargo ante la imposibilidad de de conseguir formas de mantener ese grupo de venezolanos se está regresando. El número hasta ahora no representa una cifra importante de los casi dos millones, pero se percibe un gran tránsito en los pasos fronterizos.

Al cruzar la frontera los venezolanos que llevaban tapabocas eran rociados con desinfectante por policías colombianos, que además les tomaban la temperatura para descartar síntomas de la enfermedad.

El jefe de Migración Colombia, Juan Francisco Espinosa, dijo en un mensaje a la prensa que los venezolanos que caminaron largos trayectos en su huida, están haciendo lo mismo de regreso a su país tras dejar Ecuador, Perú y Colombia.

¿Cómo hacen para cumplir la cuarentena?

Cumplir la cuarentena en Venezuela puede resultar muy caro a algunos venezolanos que no pueden detenerse porque dependen del día a día para llevar el sustento a su casa.

Estos venezolanos no siempre trabajan en los sectores estratégicos definidos por el Gobierno, pero su oficio es estratégico para su sustento, ya que no pueden dejar de salir.

Es usual escuchar cuando se sale a la calle que “si no me mata el coronavirus, nos mata el hambre”. Encerrarse para protegerse de la COVID-19 puede resultar imposible, para quienes viven en una sociedad que sufre una hiperinflación implacable y siete años de recesión que coloca  la economía en niveles de depresión.

¿Quiénes son los que sufren la contradicción de cumplir con la cuarentena?

Son aquellos que tienen hijos, que no reciben una remuneración atada a una relación de dependencia formal y que vive de lo que hacen en el día. Enumeremos una corta lista: mototaxistas, peluqueros, trabajadoras domésticas, cuidadores de carros, mensajeros independientes, vendedores ambulantes, peluqueros que pagan por la silla en las franquicias.

Rubén López, tiene dos hijos. Una tiene 13 años y el varón 11. Tiene una moto, su mujer cuida los niños y el caballo de dos ruedas es la fuente ingresos.

«Yo no puedo pararme”, dice mientras vocea su servicio en una esquina del bulevar de Sabana Grande, después de tres semanas de la cuarentena.

Mientras nos conversaba llega una mujer de aproximadamente 30 años y le pide «la carrera». Conversan y acuerdan el precio. Es su clienta.

“Tengo que trabajar. No tengo de otra, no tengo ingresos sino trabajo. Menos mal que una de las señoras a la que le limpio aceptó que fuera, porque tampoco puede con la casa. Ella siempre me da comida y paga trescientos (300.000 bolívares) por todo el día”, nos comentó mientras se acomodaba como parrillera.

“Seguro me baña en alcohol antes de entrar”, dijo antes de alejarse en la moto.  

Las actividades educativas y laborales están suspendidas en toda Venezuela, salvo en sectores básicos como alimentación, salud o telecomunicaciones. 

Maduro amenazó con que lo más probable sea que se termine el año escolar “desde el hogar”.

Por su parte Juan Guaidó indicó que levantaron 20 millones de dólares por un lado y otros 9 millones que ya fueron entregados a “los multilaterales” para llegar a sectores estratégicos.

La administración Maduro palía el tema de los ingresos de los más vulnerables con un sus acostumbrados bonos vía carnet de la patria, lo que es visto como discriminador e insuficiente.

Guaidó ha dicho que trabaja en levantar recursos para aquellos que viven del día a día, pero no hay certeza de cómo serán canalizados porque la burocracia del Estado la maneja Maduro.

La cuarentena va para largo y no se sabe cómo los que viven del día resolverán.